martes, 4 de octubre de 2011

¿Bisontes? ¡JA!


¿Bisontes? ¡JA! es un cuento (pretendidamente delirante) basado en otro cuento (algo más pretendidamente siniestro que delirante). El otro cuento es El flautista de Hamelín. Un cuento que escuché por primera vez en una cinta de cassette. Mis padres no solían contarme cuentos, pero me compraban cintas que me los contaban por ellos. Dorados ochenta. El caso es que lo único que recuerdo es que la cinta era de color azul y que el cuento me daba miedo. No sé. Tal vez tenía cinco años. Seis. Y no podía entender qué demonios hacía un flautista en un pueblo tocando para las ratas (tocando para ahogar a las ratas) y luego tocando para los niños (tocando para llevarse a los niños). Era un personaje casi fantasmal. Venía de la Nada Más Absoluta. No tenía nombre. Yo le he dado uno (le he puesto Auliffe). Y lo he convertido en alguien que sólo quiere ser Alguien, con mayúsculas, pero al que su agente (la clase de sucio agente que podía existir en un siglo XIII demasiado parecido al XXI) sólo le consigue trabajos estúpidos. Como el de distraer al maloliente pueblo de Hamelín de la invasión de mascotas que ha provocado la apertura de la tienda de Leland (EL MUTANTE) Ganter. La tienda se llama "Criaturas Extrañas" en homenaje al "Needful Things" de Stephen King. De hecho, el nombre del dueño de "La tienda", de King, era también Leland. Pero lo que vende el Leland de ¿Bisontes? ¡JA! no son cromos de béisbol. Lo que vende Leland (EL MUTANTE) Ganter son ratas. Pero Leland no es Auliffe Scrubbs, verdadero protagonista de la historia. Pero, ¿quién es Auliffe Scrubbs?

"-¿Han oído hablar de Auliffe Scrubbs? – preguntó el alto y desgarbado Vad.
-No – dijeron al unísono alcalde y capitán.
-¿No?
Capitán y alcalde negaron con la cabeza.
-¡Es el flautista más famoso a este lado del Río Weser! – bramó Vadim.
El alcalde se tocó su frondoso bigote, pensativo. El capitán acarició su rifle incapaz de pensar en otra cosa que no fuera un bisonte.
-¿Qué es exactamente un flautista, Vad? – preguntó el alcalde."

¿Bisontes? ¡JA! forma parte de una colección digital (impulsada por Sigueleyendo) que ha acabado llamándose Bichos. Ya está a la venta (aquí). A un euro. 35 (trepidantes) páginas a un euro. Más barato imposible.

Espero que os guste.

P.D. He estado leyendo mucho últimamente. He leído el primer libro de Philip K. Dick (Lotería solar); he leído el 2666 de Bolaño (y Pista de hielo y Putas asesinas y Los sinsabores del verdadero policía); he leído París no se acaba nunca (de Vila-Matas, y Doctor Pasavento); he leído Fiesta, de Hemingway (y París era una fiesta, demonios, estuve en París este verano, no tenía otro remedio); traté de leer La vida instrucciones de uso, de Perec, pero lo abandoné (porque no me gustan las piezas sueltas de los puzzles, me gustan los puzzles); he leído El mapa y el territorio, de Houllebecq (rotunda obra maestra); he leído El demonio, de Hubert Selby Jr y he leído Risas enlatadas, de Javier Calvo. Estoy en mitad de Las partículas elementales y a punto de sumergirme en Libertad, de Franzen. Demonios. No puedo dejar de leer.

P.D.2. También he escrito bastante. He acabado el primer (y extralargo) capítulo de mi cuarta ('popcorn') novela: Connerland.

6 comentarios:

  1. Cuando haces 'popcorn', ya no hay stop.

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  2. Mola lo de 'popcorn'. Es divertido. Lo puso un ánonimo en un comentario de la entrada anterior. Espero que te guste '¿Bisontes? ¡JA!', Al. Todavía no he podido mirarme el tema de tu amigo que me comentabas, voy hasta el cuello últimamente. Un abrazo.

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  3. Qué bueno es Franzen. Qué bueno.

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  4. Me gustará, seguro. Por cierto, hoy he vuelto a comprar WK (para regalar).

    ¿Bisontes? ¡Besotes!

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  5. Gracias, Al. Así la próxima vez que te vea te tendré que invitar no a una sino a dos cañas.

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