viernes, 21 de mayo de 2010

Wells Tower y su extraña máquina de escribir


Esa cosa con aspecto de calculadora es una máquina de escribir. Es la máquina en la que Wells Tower escribió 'Todo arrasado, todo quemado', nueve cuentos duros como piedras, o la versión de asfalto de los cuentos de piedras en el camino de Flannery O'Connor. Me pregunto cómo lo hará. Así que se lo pregunto. Y estoy esperando su respuesta.
Mientras, sigo leyendo a Sheckley.
Última adquisición: 'Dimensión de milagros', la historia de un tipo al que le toca la lotería y se va a vivir a una Tierra (sí, otra Tierra) en la que se topa con una familia de dinosaurios inteligentes. Sheckley (el Grande), la publicó en 1968, justo después de 'Trueque mental'. La escribió en una máquina de escribir que hacía CLAC CLAC.
La máquina de Wells Tower no hace CLAC CLAC.
La máquina de Tower es rara.
Parece sacada de una novela de Robert Sheckley.
¿No?

martes, 11 de mayo de 2010

Rent-A-Body


"Caballero de Marte, 43 años, apacible, culto, estudioso, desea trocar cuerpos con caballero de la Tierra de inclinaciones similares. Primero de agosto a primero de septiembre. Intercambio de referencias. Representantes protegidos".

Anuncio aparecido en la sección de clasificados de la Stanhope Gazette.

El tipo que lo lee se llama Marvin. Y no tiene un centavo. Pero sueña con salir de Santhope, su asfixiante pueblo natal. Por eso está pensando en enviar a su cerebro a Marte. Porque en la Tierra en la que vive Marvin, la mejor opción de vuelo no incluye cacahuetes ni refrescos tamaño chapa. Tampoco incluye despegue y aterrizaje, ni siquiera tarjetas de embarque. En la Tierra en la que vive Marvin se puede viajar mentalmente, en concreto, hay tipos que tienen agencias (y luego está el Mercado Libre, algo así como un escaparate de cuerpos-trabajo que, sí, te permiten visitar otros planetas, pero a cambio de, por poner un sádico ejemplo, cazar huevos de gánzer, unos simpáticos huevos parlantes expertos en despertar la compasión de sus cazadores) y son capaces de enviar tu mente a otro planeta. De hecho, te la instalan en el cerebro de un marciano, si eso es lo que quieres. Y eso es lo que quiere Marvin. Pasar un mes en Marte y ver el planeta desde los ojos de un marciano. Aprender a doblar sus esqueléticas piernas y dominar el idioma (algo que va en el pack de vuelo figurado). A cambio, un marciano ocupará su cerebro.
Pero, ¿qué ocurre cuando Marvin despierta en Marte?
Ocurre que descubre que el marciano que se ha mudado a su cerebro, es un fugitivo, y que el cuerpo que le ha alquilado (mejor dicho, trocado) había sido alquilado previamente, así que la Policía de Marte le da seis horas para abandonar el cuerpo del marciano en cuestión. ¿Y por qué no regresar a su cuerpo, a su Stanhope natal, y fingir que todo esto nunca ha pasado, oh, no, acaso podría ser tan estúpido? Muy sencillo. Porque el marciano en cuestión se ha dado a la fuga con su cuerpo.
Así que Marvin no tiene otro remedio que enfundarse un cuerpo de trabajo y meterse a esclavo de otro planeta (cazando huevos de gánzer) hasta que se topa con el Ermitaño, que le traslada al cuerpo de un político enano al que la oposición ha colocado un anillo de nariz que hace tic-tac. ¿Y por qué hace tic-tac? Pues porque podría ser una bomba. Esa es la razón por la que el político en cuestión ha dejado su cuerpo y se ha mudado a un cuerpo de vacaciones.
No, en serio, lo de Robert Sheckley es ALUCINANTE.
Douglas Adams debió pasar su adolescencia leyendo "Trueque mental" una y otra vez.
Publicada originalmente en 1965, "Trueque mental" es la quinta novela de Sheckley.
Y un clásico.

lunes, 3 de mayo de 2010

Pero, ¿de qué va 'Wendolin Kramer'?

Wendolin Kramer es el título provisional de mi segunda novela.

La publicará Seix Barral en breve.

Este es mi primer intento de sinopsis de la misma:

WENDOLIN KRAMER.
Una novela de superhéroes, supervillanos y chuchos deprimidos

Wendolin Kramer no es una chica cualquiera. Es Súper Chica. O eso cree ella. Guarda un traje con capa en su armario (la capa, por cierto, es amarilla) y está esperando a que Kirk Cameron conteste sus cartas. Cuando no sabe qué hacer, juega a venderle muebles por catálogo a su perro Earl, que está deprimido porque ha perdido el Hueso de Oro. Earl, un raro ejemplar de rusty rosa, mantiene a los Kramer desde el principio de los tiempos. Gana todos los concursos de belleza a los que se presenta. Todos menos el último. ¿Y por qué? Don García, el fabuloso psicólogo de perros adicto a los amores imposibles, cree que la culpa la tiene Oliver, el gato con el que, al parecer, Earl está saliendo. Marion Kramer, la madre de Wen, no lo aprueba, pero, ¿acaso hay algo que Marion apruebe, a menos que tenga que ver con Supermán? Wen tiene casi treinta años y sigue creyendo que es Súper Chica. Ha montado un despacho en su cuarto, situado en una callejuela putrefacta de una entrañable Barcelona sonámbula, y trata de resolver malentendidos. Cuando un extraño señor llamado Batido de Fresa le pide que descubra qué estará haciendo Francis Dómino, detective metido primero a gigoló y luego a escritor de novela rosa, el sábado por la noche, Wen se sumerge en una aventura que cambiará para siempre su vida. Y la de todas las fans de Vendolin Woolfin, la escritora maldita, que esconde un oscuro secreto.