jueves, 7 de octubre de 2010

Mil millones de marcianos repelentes

Y cuando los marcianos llegaron resultó que no eran flores ambulantes, ni altas sombras azules, ni reptiles microscópicos, ni siquiera eran insectos gigantescos (y tampoco dinosaurios parlanchines, y esto vale para todos los fans de Robert Sheckley: Si te gustó 'Trueque mental' te encantará 'Dimensión de milagros'). ¿Y qué eran entonces? Pequeños y verdes y desagradables y molestos y estúpidos y metomentodos y parlanchines y brutales y odiosos y respondones y revientafiestas. Sí, todo eso, y más. Luke Deveraux, escritor de ciencia ficción aburrido (recién abandonado por su chica) y protagonista de esta historia, soñaba con el día en que una nave aterrizara en la Tierra y escupiera a un par de tipos de otros mundo. Pero, ¿qué pasó cuando uno de esos tipos de otro mundo llamó a su puerta? Pues que dijo:
-Hola, Pepe. ¿Es esto la Tierra?
-G-g-g - dijo Luke.
-¿Estás loco? ¿Es esta la forma en que recibes a los forasteros? ¿No vas a invitarme a entrar?
-En-entra.
Dentro:
-Argeth, qué muebles más feos.
-No los escogí yo.
-Entonces tienes un pésimo gusto en elegir a tus amigos.
Sí, resultó que los marcianos eran algo así como tu peor enemigo sin un esparadrapo en la boca. Aparecen en todas partes, salidos de la nada (han inventado un método de teletransportación y se han dejado las naves en casa) y muy pronto hay mil millones de ellos. Lo que, en 1964 equivale a uno cada tres terrícolas. Pueden ver en la oscuridad (así que olvídemonos de la noche de bodas) y pueden esquivar todos los golpes (resulta inútil tratar de pegarles un puñetazo, son algo así como hombrecillos invisibles completamente visibles). Es decir, la Tierra es el Infierno. Y todos los terrícolas, el marginado de la clase. El mundo es, definitivamente, un lugar horrible.

Publicada originalmente en 1955, 'Marciano, ¡vete a casa!' es la cuarta novela de Fredric Brown, el único escritor chiflado de Cincinnati que creía en marcianos (repelentes).

3 comentarios:

  1. Un crónicas marcianas al revés!

    ResponderEliminar
  2. Hay una edición más reciente aquí:

    http://www.bibliopolis.org/editorial/bibliofan/marcianosgohome.htm

    ResponderEliminar